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Trabajo en la intersección entre ciencia y empresa para abordar la transición hacia modelos de agricultura sostenibles. No se trata de elegir entre producir y conservar, sino de tomar decisiones que hagan ambas cosas compatibles en la práctica.
Fundadora y CEO de ATENS
Trabajo con líderes, empresas e instituciones del sector agroalimentario en decisiones estratégicas que integran ciencia y viabilidad empresarial a largo plazo.
Entiendo la agricultura como un sistema de equilibrios donde cada decisión tiene implicaciones técnicas, económicas y ambientales. En este contexto, la ciencia no es un elemento aislado, sino la base sobre la que se construye la viabilidad.
Mi acción como fundadora y CEO de ATENS se ha desarrollado en torno a una pregunta central: cómo producir alimentos de calidad a escala sin comprometer los recursos naturales. Esto ha implicado trabajar en contextos complejos, donde la sostenibilidad no puede plantearse como un objetivo abstracto, sino como una condición operativa.
Mi formación en biología por la Universidad de Milán y el Program for Management Development por la ESADE Business School refuerzan una forma de pensar que aplico tanto en la empresa como en el ámbito institucional, especialmente en cuestiones vinculadas a seguridad alimentaria.
Hoy colaboro con actores estratégicos para que ciencia y empresa converjan en modelos que funcionen en la práctica y se sostengan en el tiempo.
Mi trayectoria personal y profesional está marcada por la adaptación y la exigencia. Emigrar a Italia y costear mis estudios de Biología fue una experiencia formativa que definió mi forma de trabajar: disciplina, autonomía y foco en resultados.
En 2008 asumí la dirección y refundación de ATENS en un momento crítico. Fue un proceso de reestructuración en el que hubo que tomar decisiones difíciles, redefinir el modelo y asumir riesgos. Ese proceso dio lugar a una compañía consolidada en biotecnología agrícola, centrada en la bioestimulación y la protección de cultivos.
Para mí, la regeneración no es solo un concepto técnico aplicado al suelo. Es también una forma de gestionar: trabajar con recursos limitados, tomar decisiones responsables y construir modelos que puedan sostenerse en el tiempo.
Ese enfoque se ha ido consolidando con el tiempo. A medida que el contexto se vuelve más complejo, la exigencia ya no está solo en avanzar, sino en decidir bien: priorizar, asumir renuncias y mantener el criterio incluso cuando no hay certezas.
He trabajado en entornos donde cada decisión tiene implicaciones técnicas, económicas y humanas, y donde el margen de error es limitado. En ese contexto, la disciplina inicial evoluciona hacia algo más profundo: la capacidad de sostener decisiones en el tiempo y de adaptarse sin perder dirección.
La ciencia sigue siendo una base, pero su valor está en cómo se aplica. No como un marco teórico, sino como una herramienta para reducir incertidumbre y construir soluciones que funcionen en condiciones reales.
Con los años, mi forma de entender la regeneración también ha evolucionado. No es solo una cuestión de mejorar sistemas, sino de hacerlo sin comprometer lo esencial. De construir con visión de largo plazo y de tomar decisiones que sigan teniendo sentido con el tiempo.
He trabajado en entornos donde innovar no es suficiente: cada avance debe traducirse en modelos que funcionen a escala. Esto implica asumir incertidumbre y priorizar con criterio.
El reto es operativo: construir sistemas productivos sólidos y tomar decisiones hoy que sigan teniendo sentido dentro de diez o veinte años.
Garantizar la sostenibilidad del planeta y la calidad y seguridad de los alimentos no es una aspiración lejana, sino una responsabilidad inmediata. Implica avanzar hacia modelos agrícolas más sostenibles, construidos junto a los agricultores como parte esencial de la solución.
Creo en la ciencia como base de esta transición: no como discurso, sino como herramienta para tomar decisiones más informadas, responsables y duraderas. Es lo que permite equilibrar productividad, sostenibilidad y viabilidad económica.
Mi trabajo se ha centrado en llevar esa ciencia a la práctica, convirtiendo el conocimiento en modelos que funcionan y se sostienen en el tiempo.
Ese es también el enfoque con el que he construido ATENS: integrar investigación y aplicación para avanzar hacia una agricultura más regenerativa, sin renunciar a la eficiencia.
El reto no es elegir entre producir y conservar, sino hacerlo bien, con criterio, y con una visión que siga teniendo sentido dentro de diez o veinte años.
Desde el inicio, el foco ha sido claro: trasladar el conocimiento científico al terreno de la práctica, desarrollando soluciones basadas en microorganismos que mejoran la salud del suelo y la productividad de los cultivos. Pero más allá de la tecnología, el trabajo ha consistido en validar que estos enfoques pueden funcionar en condiciones reales y a escala.
ATENS se ha construido en torno a esa exigencia: que la innovación no se quede en el laboratorio, sino que se traduzca en modelos adoptables por agricultores y viables desde el punto de vista económico. Esto implica trabajar en la intersección entre investigación, producción y toma de decisiones, en contextos donde la incertidumbre es parte del proceso.
Hoy, la empresa combina base científica sólida (publicaciones y patentes) con implementación en múltiples geografías, demostrando que es posible avanzar hacia una agricultura más regenerativa sin renunciar a la eficiencia ni al crecimiento.
Más que una propuesta tecnológica, ATENS es una forma de trabajar: aplicar el rigor científico para construir sistemas agrícolas que funcionen, se sostengan y generen valor en el largo plazo.
“Quiero que conozcas la experiencia real de quienes han confiado en mi trabajo. Nada habla mejor de un servicio que la voz de quienes lo han probado. Sus palabras reflejan el valor que aporto y pueden ayudarte a tomar una decisión con mayor confianza.”

"Hace años conocí a Veronica. Éramos vecinos, pero con el tiempo he descubierto a una gran profesional, muy rigurosa y eficaz. Su labor en Atens en estos años ha sido discreta y de perfil bajo, pero a la vez ha conseguido consolidarla y crear una empresa sostenible y prestigiosa con un área de I+D que le proporciona un futuro espléndido. Por mi parte, orgulloso de su amistad y de haberla podido ayudar cuando me lo ha pedido."

"Veronica Cirino impresiona por su singular combinación de rigor científico y espíritu emprendedor. Su pasión por la ciencia y la naturaleza, junto con su visión estratégica al frente de Atens, han logrado algo fundamental y alentador para el futuro de nuestra sociedad: demostrar que la agricultura convencional puede llegar a ser simultáneamente rentable, sostenible y respetuosa con el medio ambiente."

"Veronica Cirino es una excelente profesional, siempre dispuesta a discutir nuevos descubrimientos científicos y a convertir el conocimiento académico en aplicaciones biotecnológicas."

"Veronica es excepcional en todos los sentidos. Una CEO altamente capacitada y dedicada, con un liderazgo visionario y un enfoque empático, por la que tengo un inmenso respeto personal y profesional."

"Veronica ha logrado impulsar, con una enorme profesionalidad, el uso comercial de microorganismos beneficiosos en agricultura."

"Veronica tiene una gran capacidad de trabajo, es valiente y luchadora y le agradecemos su confianza en el IRTA durante tantos años."